Esta quiche o tarta salada nos ha sorprendido porque estaba muy buena y los ingredientes combinan perfectamente.
Este tipo de tartas suelen hacerse con una mezcla de huevos y nata o yogur, a la que se añaden verduras y carnes u otros ingredientes. Yo sustituyo la nata por yogur o, como en esta caso, por queso fresco batido, con muy buenos resultados.
Ingredientes:
-Una lámina de masa quebrada o brisa
-Una cebolla
-2-3 puerros
-Una lata de sardinillas en aceite
-3 huevos
-4-5 cucharadas de queso fresco batido
-Sal y pimienta
-Aceite de oliva vírgen extra
Precalentar el horno a unos 180º.
Picar muy finamente la cebolla y los puerros y pocharlos con una pizca de sal en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Dejar cocinar en lento hasta que estén blandas las verduras.
Batir los huevos y añadirles las cucharadas de queso batido. Mezclar muy bien y salpimentar.
Colocar la masa quebrada en el molde que vayamos a utilizar. Distribuir los puerros con la cebolla y colocar por encima las sardinillas. Podéis abrir las sardinas y sacar la espina central aunque no es necesario porque son muy blanditas.
Verter la mezcla de huevos y queso batido por encima y distribuir por toda la tarta.
Hornear unos 30 minutos, hasta que veamos que se ha cuajado y dorado la superficie.
Puede tomarse recién hecha, pero fría está muy rica también.
Me sorprende mucho que no lo hayamos conocido hasta ahora. Genial.
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