Esta receta puede presentarse de diversas formas. Así en vasitos es perfecta como aperitivo o para una merienda. Pero puede tomarse como entrante, colocando en un plato hondo la crema de pimientos y decorando con un hilo de crema de queso y el crumble por encima.
De cualquier forma, resulta delicioso, tanto en caliente como en frío. La idea, como muchas otras, es del blog Gastronomía y cía.





